Lágrimas negras (1998)

Lágrimas negras

Recuerdo las elevadas expectativas que tenía cuando fui a ver esta película. Fue la última película de su director, Ricardo Franco, aunque a título póstumo. Tuvo que ser terminada por Fernando Bauluz. Pero previamente a este filme, Franco nos había regalado con uno de los mejores dramas del cine español, La buena estrella. Además, su trío protagonista prometía muchísimo. Ariadna Gil, además de guapísima, se perfilaba como una de las actrices con más personalidad y proyección del momento. Fele Martínez empezaba a despuntar buenas maneras y no paraba de trabajar. Elena Anaya nos había sorprendido con su naturalidad en aquella pequeña delicia que fue Familia y en alguna otra cosita, y también apuntaba mucho, y también estaba muy guapa. Y resulta que también tiene que ver con la fotografía.

La película nos cuenta la historia de un joven (Fele Martínez) que trabaja con medios audiovisuales y fotografía, con una novia convencional (Elena Anaya), maja, que prepara oposiciones a la judicatura, huérfano, ha sido prácticamente criado por los padres de su novia, y tiene alguna inestabilidad psicológica. Una noche es atacado y secuestrado con su coche por dos drogadictas, que abusan de él. Un tiempo después, descubre que una de ellas (Ariadna Gil) aparece en uno de los documentales en los que trabaja, como enferma psiquiátrica. Y en un momento dado coincide con ella en una exposición. Pero no se presenta como la chica marginal que conoció. Es una mujer joven de familia adinerada, muy pija. Y con ella comienza una relación, que tarde o temprano le llevará al drama, si no a la tragedia.

Lo cierto es que, a pesar de las expectativas señaladas en el primer párrafo. La película resultó hasta cierto punto de vista decepcionante. Y al verla en estos días por segunda vez, todavía me ha gustado menos. Los intérpretes no acaban de estar convincentes. El guion carece de ritmo y de rasmia, y globalmente no acaba de engancharme. También hay aspectos de la enfermedad mental que padece la protagonista que no acaban de convencerme. Y particularmente no acaba de alcanzar el nivel de sufrimiento e implicación personal que sentíamos con la anterior película del director. Hoy día, veo esta película como algo fallido. Desconozco si tendría que ver algo en ello el prematuro fallecimiento del director.

En lo que se refiere a su relación con la fotografía, ya he comentado anteriormente que el protagonista masculino trabaja con medios autovisuales, y pasea por el mundo con una cámara Nikon F4, una de las cámaras profesionales más prestigiosas de nivel profesional. Cuarta iteración de la serie F de Nikon, reinó durante los años 90, aunque tuvo que empezar a compartir reinado por la fuerte competencia de las EOS-1 de Canon en sus diversas versiones, más aptas probablemente para la fotografía deportiva y de acción. Pero no obstante, una excelente cámara que merece un lugar destacado en la historia de la fotografía.

Como ya he dicho, una película que me resultó algo decepcionante y que hoy no me atrevería a recomendar especialmente. En su momento le puse 3 estrellas (***), pero hoy probablemente la dejaría en 2 (**).

Si quieres, puedes mandarme un comentario (correo electrónico).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: